Durante el encuentro desarrollado el 1 de agosto en la residencia de San Joaquín, cada niña recibió un morral con materiales creativos para dar inicio a la jornada: lápices de colores, plasticina y libros para pintar, entre otros elementos. Además, los voluntarios llevaron snacks para compartir, como compotas, jugos y galletas, sumando así una entrega de apoyo y compañía.

Las actividades se realizaron en dos grupos, considerando que la residencia cuenta con una organización en “Casa 1” y “Casa 2”. Hubo pinta caritas, dibujos impresos para colorear y personalizar poleras con acrílicos, para que cada niña pudiera crear y llevarse un recuerdo de la experiencia compartida.

La iniciativa tuvo un sello propio de los estudiantes, ya que el voluntariado es autogestionado: ellos llegan con ideas e iniciativas y se ajustan al contexto del lugar para que la actividad sea significativa. En este caso, la Residencia Las Azucenas fue elegida porque las universitarias y los universitarios querían una actividad alineada al Día del Niño y Mes de la Solidaridad, lo que se ajustaba perfectamente a nuestras residentes, 15 niñas entre 5 y 20 años.

La instancia marcó un aprendizaje valioso para los estudiantes; algunos de ellos indicaron que era la primera vez que visitaban una residencia y que, con esta experiencia, pudieron “sacarse prejuicios”, comprendiendo que el cuidado y el bienestar están presentes en el día a día de las niñas. Asimismo, la evaluación fue positiva respecto del impacto emocional y formativo del voluntariado, que no se limitó a una visita aislada, sino a la construcción de una mirada más cercana sobre la discapacidad intelectual.

“Los estudiantes quedaron especialmente motivados y ya se planifica un tercer y un cuarto voluntariado para el mes de septiembre, como parte del inicio de las seis líneas de voluntariado para el segundo semestre, incluyendo la línea institucional/comunitaria con espacios de formación e inclusión”, concluyó Carolina Arenas, encargada del voluntariado de nuestra fundación.

El pasado 29 de julio, Fundación Coanil recibió en su Residencia Las Azaleas de Puerto Montt al Subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez Ahumada. El programa está dedicado a acoger, proteger y mejorar la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes con discapacidad intelectual en la Región de Los Lagos.

La visita contó también con la participación del Director Regional (s) del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia de la Región de Los Lagos, Javier Romero, quien acompañó al Subsecretario durante el recorrido. Ambos fueron recibidos por el terapeuta ocupacional de la unidad, Pablo Sáez, quien les mostró el funcionamiento cotidiano del programa.

Durante la jornada, la autoridad pudo dialogar con el equipo sobre los desafíos y avances en el cuidado de los residentes de Las Azaleas, en una instancia que Fundación Coanil valora como un aporte a fortalecer el compromiso con la protección y el bienestar de niños, niñas y adolescentes con discapacidad intelectual en Chile.

Entre las principales actividades realizadas, destaca la visita de los residentes de Los Aromos de Hualpén a la Granja Educativa Valle Patagual. La instancia se enmarcó dentro del modelo residencial de la fundación, en respuesta a mejorar la calidad de vida, los planes de desarrollo, intereses y preferencias de los residentes que participaron. 

Al respecto, el director de la residencia, Enry Echeverría, destacó que “promover la inclusión social, el bienestar emocional y el desarrollo de los residentes mediante el contacto directo con el entorno y la interacción con animales, ofrece un canal de comunicación afectiva y no verbal altamente terapéutico”.

En esta misma línea, nuestras jóvenes usuarias de la Residencia Las Azucenas de San Joaquín se trasladaron a la playa El Canelillo, donde disfrutaron de una jornada llena de risas y cariño a orillas del mar. Sobre la experiencia, Tamara Sepúlveda, directora de la residencia, sostuvo que “la gente fue muy buena; nos prestaron juguetes y quitasol mientras que las niñas se mojaron las patitas y jugaron con la arena”. 

Finalmente, para culminar esta serie de actividades, los residentes de Los Ceibos también disfrutaron de las vacaciones de invierno. Nuestra residencia de Colina visitó Dopamine Land, una experiencia multisensorial e interactiva que combina juegos, tecnología y proyecciones. Allí, los usuarios disfrutaron explorando espacios y admirando los colores de las salas didácticas.  

De esta manera, el periodo estival finaliza con un balance sumamente positivo para las distintas residencias de Fundación Coanil. Estas instancias no solo permitieron a los usuarios salir de la rutina y disfrutar del descanso, sino que reforzaron el compromiso de la institución por promover espacios de integración, autonomía y desarrollo integral que impacten directamente en su calidad de vida.

La actividad formó parte de la campaña regional “Familias de acogida por cielo, mar y tierra”, cuyo objetivo es dar a conocer la modalidad de acogimiento familiar y visibilizar el trabajo de ambos programas de protección.

Durante la jornada, los colaboradores invitaron a la comunidad a participar de una dinámica simbólica: se entregó una planta a cada persona a cambio de un mensaje de esperanza dedicado a los niños, niñas y adolescentes que actualmente se encuentran en el sistema de atención. Estos mensajes fueron colgados en un emotivo «árbol de los deseos».

La respuesta de la ciudadanía fue muy positiva: se entregaron más de 200 plantas y se generaron valiosos espacios de conversación que permitieron acercar el cuidado alternativo a la comunidad.

Al respecto, Cristián Bravo, director de FAE El Quillay, destacó: “El acogimiento familiar es una alternativa profundamente humana que permite a los niños y niñas que, por diversas circunstancias, no pueden permanecer con su familia de origen, crecer en un entorno familiar protector, afectivo y seguro”.

Asimismo, el director hizo un llamado a los habitantes de la provincia a informarse sobre esta modalidad y a considerar la posibilidad de convertirse en familias de acogida transitorias para brindar un hogar seguro a quienes más lo necesitan.

Con esta exitosa intervención urbana, los programas de la red logran visibilizar una labor de protección indispensable para la región, manteniendo abierto el llamado a la comunidad para sumarse activamente a esta red de apoyo.

El pasado 28 de mayo, la Residencia Las Camelias celebró 50 años de funcionamiento, consolidándose como uno de los espacios históricos más importantes en la atención y cuidado de personas con discapacidad intelectual en Chile. Fundada el 12 de mayo de 1976 en la comuna de Paine, fue una de las primeras residencias de la institución y hoy enfrenta una nueva etapa marcada por un profundo proceso de transformación hacia la desmasificación.

El encuentro conmemorativo, realizado en sus actuales instalaciones, estuvo presidido por el gerente general de Fundación Coanil, Nicolás Fehlandt; la gerente de Residencias, Patricia Maturana; y la directora de la sede, Ruth Ramos. Durante el acto, se recorrieron los hitos que han definido este proyecto desde que abrió sus puertas para recibir a niñas y adolescentes derivadas de distintos servicios sociales del país, evolucionando hasta atender hoy a 57 mujeres adultas con discapacidad intelectual severa y profunda.

La alegría de las residentes destacó en diversas presentaciones artísticas y, de manera especial, durante la entrega de reconocimientos a las residentes que han formado parte de esta comunidad por más de 40 años. Las homenajeadas fueron Álvara González, Silvia Soto, Luz Apablaza, María Mascarreño y María Jara, esta última integrante de Coanil desde febrero de 1976. Cada una recibió un retrato a color que capturó su esencia y trayectoria en el hogar de manos de las directivas institucionales.

Reconocimiento al compromiso y las alianzas estratégicas

La historia de Las Camelias ha sido construida por personas con una profunda vocación, por lo que se rindió un especial homenaje a colaboradoras con trayectorias excepcionales como Margarita Rojas Catalán, con 50 años de servicio; Mónica Caro Venegas, con 48 años; e Irma Pinochet, quien se desempeñó como directora de la residencia por más de dos décadas.

Asimismo, se destacó el apoyo de aliados estratégicos que fortalecen el vínculo con las comunidades de Buin y Paine. Entre los reconocidos figuraron Juana Quesney del Taller de Tejido en Telar y Fundación Concierto XXI; Sara Campos junto a un homenaje póstumo a Patricia Meza; Daniel Osorio de Cruz Blanca/Bupa; Jorge Vallejos del Centro Médico Vival; Rubén Rodríguez y Alfonso Cifuentes, chef docente del Liceo Gerónimo de Alderete de Pudahuel.

El futuro: Hacia la desmasificación y la participación social

En el marco de este aniversario, la institución avanza en un plan que contempla el traslado a nuevas residencias más pequeñas y personalizadas. El proyecto debe estar concluido para 2028 con la apertura de cinco nuevos hogares en la zona de Buin o Paine, cada uno con capacidad para 12 o 13 usuarias. Estas viviendas estarán ubicadas en zonas urbanas con el objetivo de fomentar la participación comunitaria y una atención más cercana.

“Las Camelias ha crecido junto a la Fundación y ahora vamos por los próximos 50 años. La institución ha estado concentrada en implementar estos nuevos proyectos, colocando esfuerzos humanos y financieros para poder mejorar la calidad de vida de las residentes, que están encantadas con el proyecto”, asegura Patricia Maturana. Pese a desafíos como el incendio de 2019, la residencia proyecta su futuro apostando por un modelo más inclusivo y adaptado a las necesidades de cada persona, tal como ha sido su motivación desde su creación en 1976.

El pasado 18 de mayo, la directora del Programa Ambulatorio en Discapacidad (PAD) Los Cipreses, Catalina González, junto a la trabajadora social Karla Alarcón, sostuvieron un diálogo con el Gobernador de la Región del Maule, Pedro Álvarez, para exponer las inquietudes institucionales sobre los efectos de la Ley Nº 21.302, que creó el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.

Esta normativa, promulgada en 2021, establece el reemplazo progresivo de los programas antiguos —como el PAD— por un nuevo modelo de intervención. La preocupación de Coanil radica en que la oferta tradicional del PAD concentraba sus recursos técnicos y financieros en la discapacidad intelectual asociada a vulneraciones de derechos. Con la nueva ley, en cambio, la discapacidad intelectual dejó de ser un programa aislado y pasó a atenderse dentro de los programas generales, lo que genera el riesgo de perder la especialización técnica y los recursos necesarios para una atención adecuada a niños, niñas y adolescentes con discapacidad.

“Instancias como estas nos permiten visibilizar la discapacidad y la necesidad de que esta línea programática continúe vigente dentro de la oferta del servicio de protección especializada”, señaló Catalina González, directora del PAD Los Cipreses.

Frente a estos planteamientos, el gobernador regional solicitó formalmente revisar la oferta programática del Servicio de Protección Especializada, con el fin de buscar alternativas que aseguren la continuidad de una línea ambulatoria especializada en discapacidad. Además, se comprometió a coordinar próximamente una reunión con el Seremi de Desarrollo Social para dar continuidad a esta conversación.

“Estos dispositivos son actualmente los únicos enfocados en atender de manera específica a la población infantil que presenta discapacidad junto a algún tipo de desprotección o vulneración de derechos”, agregó González.

Junto a estas gestiones, el equipo del PAD Los Cipreses también participó en la Feria de la Familia, actividad impulsada por el Servicio de Protección del Maule, donde tuvo la oportunidad de difundir el trabajo de la unidad e interactuar directamente con los asistentes.

“Estaremos presentes en todas estas actividades que nos permiten mostrar y dar a conocer la labor de Fundación Coanil”, añadió Catalina González.

Con este compromiso, se abre un espacio de trabajo conjunto entre las autoridades del Maule y Coanil para que los cambios legislativos no dejen desamparado a un grupo de alta vulnerabilidad.

El pasado jueves 14 de mayo, usuarios y usuarias de las residencias Los Jazmines, Las Azucenas y Los Ceibos disfrutaron de una enriquecedora experiencia de estimulación motriz en el Centro de Entrenamiento Paralímpico, ubicado en el Parque Estadio Nacional.

Este encuentro formó parte del Festival MATP (Programa de Habilidades y Entrenamiento Motor de Olimpiadas Especiales), una iniciativa dirigida a personas con discapacidad intelectual y altas necesidades de apoyo que busca promover el deporte y la actividad física en todas las edades y condiciones, sin distinción.

La jornada tuvo una gran acogida por parte de nuestras comunidades, cuyos integrantes realizaron con entusiasmo y destreza ejercicios de movilidad y precisión con balón. “Los usuarios disfrutaron significativamente de la actividad, siendo presentados como deportistas y demostrando sus habilidades en todo momento”, destacó Alexander Guerra, coordinador del Área Ocupacional de la Gerencia de Residencias de Fundación Coanil.

El evento concluyó con la entrega de medallas y palabras de gratitud por parte de la organización hacia nuestros residentes. Sin duda, fue un día gratificante que transformó la rutina de las tres unidades en un espacio de superación y logros visibles, demostrando una vez más el valor y el impacto de la inclusión a través del deporte.

La iniciativa realizada el pasado sábado 9 de mayo, se centró en la realización de talleres recreativos y sesiones de estimulación cognitiva orientadas a fortalecer la memoria y la concentración de la comunidad.

Durante el encuentro, que estuvo lleno de energía y alegría, los residentes sacaron a relucir sus mejores dotes artísticas a través de actividades de pintura y decoración de maceteros, promoviendo la creatividad y el trabajo manual. La instancia tuvo una gran acogida por parte de ambas residencias, quienes recibieron con entusiasmo el apoyo, la compañía y la calidez de los jóvenes.

Para la institución, ver el compromiso de las nuevas generaciones es un motor fundamental para seguir impulsando espacios de inclusión social y bienestar. “Estamos súper contentos de la actividad que se llevó a cabo. Nos alegra demasiado ver a tantos jóvenes dedicar su tiempo un día sábado para compartir con personas con discapacidad intelectual. Nos gustaría y buscamos que más personas y organizaciones puedan sumarse a este tipo de instancias. Los invitamos a que nos escriban, nos cuenten sus ideas y podamos innovar juntos; tenemos el espacio, el tiempo, las ganas y la disposición para que puedan unirse a este voluntariado”, destacó Carolina Arenas, coordinadora del programa de voluntariado de Fundación Coanil.

Por su parte, los estudiantes de la USS también valoraron profundamente el recibimiento y el vínculo humano que se generó desde el primer momento en la residencia. “Muchos estudiantes no sabían cómo iba a ser la situación, pero en el momento en el que recibieron este cariño por parte de la gente de la residencia, quedaron encantados”, sostuvo Catalina Pino, secretaria de la Federación Estudiantil de la institución educativa.

Agradecemos a la Escuela de Líderes y a la Federación Estudiantil de la Universidad San Sebastián por levantar este valioso espacio de voluntariado. Los lazos, las historias compartidas y la complicidad de esa tarde transformaron la actividad en una experiencia que no solo promueve la integración social de las residencias, sino que queda abierta para repetirse en el futuro.

La actividad permitió compartir el estado de las iniciativas en desarrollo, alinear prioridades y reforzar el trabajo conjunto entre las distintas áreas de la organización.

La jornada también contó con la participación del Gerente General Corporativo de Coaniquem, Rodrigo Tagle, quien compartió la experiencia de su institución y reflexionó sobre los desafíos que enfrentan las organizaciones sociales en la actualidad. Su exposición abrió un espacio de diálogo sobre oportunidades de colaboración y apoyo mutuo entre ambas fundaciones, fortaleciendo la construcción de redes en beneficio de las personas y comunidades a las que sirven.

Este encuentro reafirma el compromiso de Coanil con la planificación estratégica, el trabajo colaborativo y la mejora continua de su gestión institucional.

El pasado martes 28 de abril, el diputado por el distrito 10, José Antonio Kast Adriasola, realizó una visita a la Residencia Las Azucenas de San Joaquín. Este centro es un espacio especializado de Fundación Coanil, dedicado íntegramente al desarrollo y bienestar de niñas y jóvenes con discapacidad intelectual, así como al acompañamiento de sus familias.

Durante la jornada, el parlamentario fue recibido por el gerente general de la fundación, Nicolás Fehlandt; la gerente de Residencias, Patricia Maturana; y la directora de la unidad, Tamara Sepúlveda. El encuentro permitió al diputado profundizar en la misión de la institución y conversar sobre los desafíos sociales que enfrenta el país en materia de inclusión.

Respecto a la importancia de este acercamiento con el sector legislativo, el gerente general de Fundación Coanil, Nicolás Fehlandt, señaló: «Para nosotros es fundamental generar estos espacios de diálogo directo con los parlamentarios. Estas instancias nos permiten visibilizar nuestra misión y el funcionamiento de nuestros diversos programas en el país y, sobre todo, fortalecer nuestra incidencia en el levantamiento de políticas públicas que aseguren una mejor calidad de vida y una verdadera inclusión para las personas con discapacidad intelectual en Chile».

En su paso por el recinto, el diputado Kast recorrió las principales instalaciones, destacando la Sala de Estimulación Sensorial y las áreas recreativas donde las residentes realizan sus actividades de esparcimiento. Asimismo, pudo compartir con las jóvenes y sus cuidadores en los espacios de convivencia diaria.

Como gesto de agradecimiento, las residentes hicieron entrega al parlamentario de una obra artística de su propia autoría, que simboliza sus talentos y capacidades.

Finalmente, Tamara Sepúlveda, directora de la residencia Las Azucenas, valoró la presencia de la autoridad en terreno, subrayando que conocer de cerca la vida cotidiana de las niñas y adolescentes es un paso crucial para empatizar y trabajar de manera efectiva en los desafíos que el país enfrenta en materia de discapacidad.