Entre las principales actividades realizadas, destaca la visita de los residentes de Los Aromos de Hualpén a la Granja Educativa Valle Patagual. La instancia se enmarcó dentro del modelo residencial de la fundación, en respuesta a mejorar la calidad de vida, los planes de desarrollo, intereses y preferencias de los residentes que participaron.
Al respecto, el director de la residencia, Enry Echeverría, destacó que “promover la inclusión social, el bienestar emocional y el desarrollo de los residentes mediante el contacto directo con el entorno y la interacción con animales, ofrece un canal de comunicación afectiva y no verbal altamente terapéutico”.
En esta misma línea, nuestras jóvenes usuarias de la Residencia Las Azucenas de San Joaquín se trasladaron a la playa El Canelillo, donde disfrutaron de una jornada llena de risas y cariño a orillas del mar. Sobre la experiencia, Tamara Sepúlveda, directora de la residencia, sostuvo que “la gente fue muy buena; nos prestaron juguetes y quitasol mientras que las niñas se mojaron las patitas y jugaron con la arena”.

Finalmente, para culminar esta serie de actividades, los residentes de Los Ceibos también disfrutaron de las vacaciones de invierno. Nuestra residencia de Colina visitó Dopamine Land, una experiencia multisensorial e interactiva que combina juegos, tecnología y proyecciones. Allí, los usuarios disfrutaron explorando espacios y admirando los colores de las salas didácticas.
De esta manera, el periodo estival finaliza con un balance sumamente positivo para las distintas residencias de Fundación Coanil. Estas instancias no solo permitieron a los usuarios salir de la rutina y disfrutar del descanso, sino que reforzaron el compromiso de la institución por promover espacios de integración, autonomía y desarrollo integral que impacten directamente en su calidad de vida.

