La actividad formó parte de la campaña regional “Familias de acogida por cielo, mar y tierra”, cuyo objetivo es dar a conocer la modalidad de acogimiento familiar y visibilizar el trabajo de ambos programas de protección.
Durante la jornada, los colaboradores invitaron a la comunidad a participar de una dinámica simbólica: se entregó una planta a cada persona a cambio de un mensaje de esperanza dedicado a los niños, niñas y adolescentes que actualmente se encuentran en el sistema de atención. Estos mensajes fueron colgados en un emotivo «árbol de los deseos».
La respuesta de la ciudadanía fue muy positiva: se entregaron más de 200 plantas y se generaron valiosos espacios de conversación que permitieron acercar el cuidado alternativo a la comunidad.

Al respecto, Cristián Bravo, director de FAE El Quillay, destacó: “El acogimiento familiar es una alternativa profundamente humana que permite a los niños y niñas que, por diversas circunstancias, no pueden permanecer con su familia de origen, crecer en un entorno familiar protector, afectivo y seguro”.
Asimismo, el director hizo un llamado a los habitantes de la provincia a informarse sobre esta modalidad y a considerar la posibilidad de convertirse en familias de acogida transitorias para brindar un hogar seguro a quienes más lo necesitan.
Con esta exitosa intervención urbana, los programas de la red logran visibilizar una labor de protección indispensable para la región, manteniendo abierto el llamado a la comunidad para sumarse activamente a esta red de apoyo.
